Jesús no vino con una religión nueva. Él no vino para que debamos ir a un lugar determinado (iglesia) en un momento específico (servicio religioso dominical) donde cierta persona (sacerdote) hace ciertas cosas que nosotros no podemos hacer. No, vino con un reino que es muy diferente al que vemos hoy en la “iglesia”. Entonces, ¿quieres la religión o el reino de Dios con el que vino Jesús? Vea esta asombrosa enseñanza.